lunes, 7 de octubre de 2019

Inauguración INESTABLE, Museo Municipal de Pergamino


En algún momento de nuestras vidas pensamos en lo que nos rodea, no en un sentido práctico, más bien en general. En los elementos que son invariablemente dispuestos ante nosotros de una forma natural y los cuales debemos administrar y cuidar porque son de tal vulnerabilidad que por el maltrato o la desidia pueden llegar a convertirse en un recurso escaso o hasta generar un caos. 

Los elementos a los que nos referimos, en este caso, son ciertas fuerzas naturales, especialmente las atmosféricas, percibidas en cuanto a posibles causantes de daño o destrucción y también como principios básicos o fundamentales de una ciencia o un arte.

Tomamos como base para este encuentro de obras, la reflexión sobre los diferentes elementos de la naturaleza que de algún modo surcan nuestras producciones individuales que fueron y son pautas para explicar una relación inestabilidad.

En esta relación siempre hay una excusa relacionada con el sentido de la vida: el aire para respirar, el agua para beber y la tierra para comer. En el arte siempre hay excusas para reflexionar y un día nos damos cuenta que de alguna ausencia hablamos de presencias como experiencias vitales que se harán imagen, algo concreto o algo actuado.

Sergio Bonzon viene trabajando con botes a la deriva en entornos alterados, Guillermo Marzullo toma su territorio como experiencia de existencia y yo con morfologías que se rompen y necesitan respirar. Así nos unimos los tres con nuestras producciones para enfrentarnos a nuestras capacidades de existir y unirnos ante la ausencia y la sorpresa.

Unir estas obras es un proceso reactivo, un juego grupal de evidencias visibles donde el trabajo con estos elementos pasan a través del filtro de la duda intentando encontrar claves que nos saquen de nuestras propias trincheras, de nuestras propias ideas fijas y no quedarnos condenados a un lugar de inmovilidad.


No seremos nosotros quienes podamos desvelar este conflicto porque nuestra posición, al igual que los elementos atmosféricos, es también inestable. Proponemos una liberación de imágenes y desplazamientos en una aparente relación de estabilidad. Seremos un señuelo, fijaremos los objetos en un espacio en el tiempo que dure la muestra y quien mire deberá hacer su operación y en todo caso su propia receta: tierra, aire, agua. Moler y mezclar bien. Luego sentir.













martes, 4 de junio de 2019

Seleccionado en el 1er Concurso de Artes Visuales Grete Stern, MuMo, Morón.



Título: “Tu debilidad me hace cada día mas fuerte” de la
serie “Esperar, tengo que aprender a esperar”
Tinta y acrílico sobre bastidor de madera
Dimensiones: 49 x 70 cm.
Año: 2018

Detalle

viernes, 10 de mayo de 2019

Inauguración Contra Volcanes, tempestades y Terremotos, Museo del Banco de la Provincia de Buenos Aires


Habitualmente Jorge Salas opera sin prisa en sus entes. Crea unas corporaciones cómodas en el plano, aunque a la vez - con capacidad de emitir acciones - ellas se muevan a través de él. Todo ese movimiento conjurado, no se presenta como una labor dramática, por el contrario, el deslizamiento es hacia un concreto donde se desarrolla su ficción. Lejos de palabras e imágenes mentales, traza suburbios con pasadizos donde habitar o perderse… no obstante, decir que los caminos y las interconexiones que componen las piezas, refieren al simple y mecánico hecho de ser producidos con un cierto orden y constancia, deja fuera tanto unas condiciones que centellean en el artista y condensan sus decisiones (las evitables y las que no) entre temporalidades emocionales, como también lo que sucede a partir de allí.

Paseos extensos, kilométricos, en los que se puede dar vueltas al mundo. No interesa aquí la pregunta por los motivos. Cuando continuamos viendo más y más en ellos, aún así escapan de nosotros. No siempre asir algo significa hacerse de su esencial. Partir de cierta realidad sería una base más apropiada: parpadean formas orgánicas, membranas que protegen, separan o conectan, o materiales cuasi textiles dados vuelta, que actúan en la profundidad desde la superficie, entre porosidades o planicies.



Hay un relato con más de dos direcciones simultáneas en las que el artista participa completo y a salvo, con su propia piola o piolín. En su cuerpo de obras, una sustancia se aloja oscilante entre los misterios y las costumbres - hechos tinta sobre papel, tela o cuerina - que conforman tramas existenciales en las que nos encontramos “inmersos”, conduciendo a cada uno de nosotros por los terrenos de su sí mismo, contra volcanes, tempestades y terremotos. 

Paola Fontana




















domingo, 5 de mayo de 2019

INSISTENCIA muestra de Sabrina Silvestri Mansilla y Guillermo Marzullo en 847 Estación de Arte, Junín

Escribí este texto para la muestra de Sabrina y Guille.




INSISTENCIA

Hay días que me interesan las palabras y otras veces, nada, en absoluto. Si me sitúo desde mi lado más racional, no podría vivir sin el uso de las palabras porque la mayoría funcionan como un contenedor perfecto en la medida exacta de su contenido.
Muchas de ellas me gustan por el hecho que alcanzan cierto lugar abstracto pero que también compartimos socialmente. Hay palabras  que son una abstracción total, no por su imposibilidad de mantener  un correlato simbólico con algo sino porque esa palabra tiene un todo compartido y se despliegan su concepto como si fueran  las raíces de una planta que van cambiando y creciendo en significaciones al tener que ver más con las experiencias que con la imagen.
“Insistencia” es una de esas palabras: repetir una o varias veces algo que se dice o se hace, para conseguir algo”. Del verbo insistir es una acción, de la que es necesario apropiarse, sacarla de esa prisión y que se deje ver. Puede ser una cosa y un montón de cosas también. Situaciones que se relacionan con nuestras vivencias, con lo que hacemos  y también con lo que podemos llegar  a no hacer. O también un intermedio entre el deseo y el resultado, un intermedio que incluiría el fracaso en su forma más extrema o quizás en sus otras mediaciones, el error. Y porqué no la fascinación de un acto de felicidad, de logro, porque claro, siempre, la acción de insistir conlleva a una idea de un deseo.
Con todas estas certezas y todas estas dudas comienza a gestarse esta muestra entre Sabrina Silvestri y Guillermo Marzullo que viene a plantar bandera en estos espacios intermedios dentro del proceso creativo de todo artista. La insistencia es parte de ese proceso en el hacer de una obra, es seguir, es parar, es seguir otra vez, es reivindicar esta vida que elijo a diario, en un querer ser mejor o solamente encontrar algo.
Transitarla nos permite converger con todas las formas posibles para ser o no ser, donde algo que aparece nos viene a decir algo, como una presencia reveladora o también inexplicable. “Como cuando un caballo blanco se nos para adelante y solo nos mira, como si la bruma nos permitiera caminar sobre ella” (dicen Guillermo y Sabrina), como cuando las situaciones nos ubican en una situación que no podemos explicar, que no importa razonar. Y nos preguntamos ¿esto que está pasando, es una respuesta?
No. Sólo son opciones dentro de un sinnúmero de posibilidades, solo son indicios para saber que hay algo por descubrir. Es parte de la razón en referencia a lo casual, es como el aire cuando nos traviesa el cuerpo o en el peor de los casos, es un estrago.

“insistencia” es una experiencia donde los artistas ponen en juego sus procesos, sus técnicas y y sus subjetividades sabiendo que comparten esa dimensión dentro de  sus procesos para llegar a un lugar donde toda realidad se disipa, un espacio mestizo, donde pueden estar muchas respuestas, todas o ninguna.  Porque bueno, en el fondo, insistir es solo una ilusión.